Hago y cierro un circulo con un par de medias lunas incomibles.
Rehúso perderme en el océano de tu mirada de gata come ratones con cola.
Una mirada con pena y sabor a vainilla.
Me uno y aúno al dolor por el niño tuerto que me miraría con la misma pena de mi padre cojo.
Por un segundo me encierro en el sueño/juego de que fui parte de cuatro pensamientos, saltando de fotograma en fotograma histérico e histórico.
Una mirada después, repito lo de antaño; que "Navego por mares que me han ahogado mas de una vez, con la misma fijación de siempre".
Me siento en el anfiteatro que es este bote y veo pasar, casi límpida, la cara de la luna que me muestra orgullosa, las marcas de haber sufrido una larga pena.
Voy remando con un solo remo.
Mareado llego al centro de mi alma y desde allí veo que aun respiro por varias de mis heridas.
El tiempo vuela.
Te dejo ir en un abrazo que nos aúna en un circulo que se cierra.
Cierro el circulo de mi boca en el último abrazo que no dice nada y que nada nos deja.
Desde el fondo es donde me siento a mirar pasar el mundo. Desde el fondo es donde me parapeto, oteo y escondo. En todo caso comienzo desde atrás, en mi final, con la ilusión de encontrar la génesis o por lo menos donde se corto la hebra.
Mostrando las entradas con la etiqueta Amilamia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Amilamia. Mostrar todas las entradas
miércoles, julio 06, 2011
Circulo
sábado, agosto 13, 2005
HERMINA,ARMANDA,AMILAMIA
HERMINAMe decidí de nuevo a escribir,
aprovechando el despertar de las antiguas musas,
es por eso que no logro despreciarte por completo,
es por eso que me dueles un poco;
porque te he visto otra vez en los ojos de otra,
en su risa franca y en sus largas piernas,
admito que esta vez he sido yo el que ha buscado una tregua,
pero te prometo que será breve;
demasiado breve para mis lobos, me miento una y otra vez,
para convencerme.
Oh Hermina Armanda, hermana mía, cuanto te extraño.
¿Hace cuanto tiempo que no te veo?
Tanto que te perdí el rastro.
Estoy reseco, ya ni olfato me queda,
ya ni siquiera huelo el invierno,
ni tus venenos.
Estoy tan reseco, que crujo, que olvido.
Y cada vez me miento, inventándote un final trágico.
Estoy tan vació, que te sueño...
Me dispongo, otra vez, a tomar el lápiz para hablar de nuevo,
sin borrador, a puro y simple dedo.
Así solo, sin nada entre las manos, me dedico a escribir las letras,
estas líneas, las ultimas, sin un guía que dirija mis pasos.
Hermina Armanda, hermana mía, idealizada en mis ojos,
oscurecida por mis pardas cuencas, perdida.
Perdida en lo profundo, oculta .
¿Donde estas Hermina ?
Hace tanto tiempo que no te veo, que te sueño con otras caras,
con otros ojos, con otros hombres.(Jul1598)
Cerrando los ojos te doy otro nombre que se escurre de un cuento
Amilamia, Hermina, Armanda.
¿Estabas detrás de la puerta esa vez, cuando te llame?(Ago2900)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
