Mostrando las entradas con la etiqueta una O. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta una O. Mostrar todas las entradas

lunes, febrero 08, 2010

Epigrama para el cilicio de mi pierna izquierda.

Sobra decir razones,
razones para el no amor,
ya no mas soñar tazones,
ni gozar con el dolor.

Sobra decir palabras;
raudas desde tu voz,
ya no se abrirá tu boca
dibujándome una o.

Sobra decir, vencida;
ramo de rama en flor,
ya no gustaras la herida,
ni el fingir tanto dolor.

Sobra la cruel memoria.
Raleando por viejos huesos.
Ya no escribiré tu historia,
ni te robare mas besos.

viernes, noviembre 28, 2008

TAJANE

Poco o nada se sabia de Tajane
Sólo que era un "japonésido" pequeño y
tosco que caminaba taciturno cortando el aire con su katana mellada.
Un día lo encontraron en el camino; boca arriba, con el corazón roto.
Muchos trataron de explicar la sonrisa idiota que florecía en su rostro.
Alguien dijo que un hada le había zarandeado el alma.
De su espada mellada, nadie supo jamas.

martes, octubre 11, 2005

LLXXI

Abro la boca en una O mayúscula, escucho el grito solidario,
y me dejo llevar por el sopor de este sueño...
Tus labios, tus hermosos labios...
Me dejo llevar por esta alegría triste, este deseo truncado.

Me protejo de ti y por ti, me protejo oculto en el sabor de tu piel.

Me protejo, crujiendo, del grito; el grito de leona hambrienta, de tus ojos tristes.
Me voy ocultando en mi vigor...

¿Podrás perdonarme este miedo a sucumbir entre tus piernas?...
Escucho la canción salvadora.
Y tu hija se vuelve tremenda, como el niño de mi cuento,
Abro la boca en una O mayúscula imito tu coro, el de tu hija.
Te dejo.
Te suelto.
Me libero.
Dejo todo a medias esperando un final.
Después camino imitando el paso de un niño, como si fuera en un sueño.
Camino como el niño de mi cuento, triste y seco.

Camino y cuando me doy cuenta que te amo, sonrío un poco.
De pronto, sin quererlo aparece juguetón un grito,
un grito como de lobo viejo,
un susurro.

jueves, septiembre 15, 2005

JUDAS

XXXVII
Nadie es fiel, nadie merece la pena ni el dolor,
nadie merece al Cristo, ni el suicidio de Judas.

Me agobia esta pena egoísta, pues por culpa de un imbécil,
te pierdo irremisiblemente.
Disparo hoy mas metralla que antes porque estos versos ya ni siquiera los vas a ver,
porque ya no te importan, porque lo único que importa es que este imbécil te ha hecho sufrir.
y yo como un ultimo adivino, un profeta sin dios que conoce el futuro,
y que sabe eso, lo que viene después de la pena, te dejo de escuchar, imagino.
Como con pasos tremendos, se acerca a tu corazon una servil rabia, la curiosa venganza y la destrucción o el perdón patético que golpea a tu puerta contradictorio y con ese dolor que no te dejara nunca, como un compañero no llamado, un maldito, como un yo inmisericorde.
O te deje como a mi, que me agobia esta pena triste y egoísta, porque un imbécil te hace sufrir.
Y porque no merece tu llanto, porque no te merece ni a ti, ni al Cristo.
Y yo sin poder resucitar al Judas ni lanzar la primera piedra,
me voy ahogando en la oscuridad, en el odio.
En tu olvido.

XXXVI
El sol se oculta en los ojos del penitente.
Como una mariposa de azul sangría,
yo voy diciendo palabras que merodean en la mente.
Y que provocan alegría
Las leo en voz alta para gozarlas y sufrirlas,
Y sólo digo palabras que luego darán vueltas en mi lengua

XXXVIII
Estos versos querida mía son tuyos y de otras y de otros y de ostras y de nadie

domingo, agosto 21, 2005

UNA O

UN QUEJIDO.
Abro la boca en una O mayúscula, GRANDE;
en el fondo del paladar reprimo y comprimo el grito, suave y difuso,
casi como una A.
Cierro los ojos, lo suelto al fin... oscuro deseo... y sale un quejido a borbotones.
Para nadie es mágico; solo en el fondo, pensando en un sombrío destino, me sueño con que es uno de tus gritos.
¿Cómo no voy a amarte, entonces, de nuevo? Si despiertas en mi unos interesantes 30 años de antigüedad lobuna.
¿Cómo no te voy a extrañar? Si te apareces tarareando viejas notas de infantiles canciones.
Como crees que voy dejar pasar esta oportunidad para seducirte hasta el fondo de esta hoguera, de esta suerte.
Entonces;
Abro la boca en una O mayúscula y reprimo el grito.
En el fondo del paladar siento el cosquilleo de tu lengua.
Suelto al fin, mi oscuro deseo, y sale un quejido, agudo.
Te sueño.
Abro la boca a dos dedos presurosos no se si para sonreír o disparar. (En2299 )
Abro la boca en una O grande, MAYÚSCULA reprimo el grito, pero ya no hay magia y me sobran palabras para dos dedos...ojo; si hasta los medía,
los soñaba....(Fe2899)
Abro la boca en una O mayúscula, quedo pasmado ante este terrible sueño, en medio de esta agonía no sufrida, mi ultimo estertor no usado.
Abro la boca en una o mayúscula, grande, como un pez boqueando al aire, me ahogo al fin y dejo de ser, de sentirme, dejo de moverme.
Abro la boca en una O mayúscula oculto al resplandor del sol, refunfuño mi mala estrella, agoto toda suplica y me dejo llevar hasta el final en mi inútil rabia
Abro la boca en una O mayúscula, grande, para luego cerrarla, ENTURVIENCIDO.
Abro la boca en una O mayúscula , te miro y se que no estas, te miro y se que no vendrás nunca mas a este lugar.
Quedo sorprendido, porque ya no te espero, porque te fuiste quedando muda de tanto callar mi nombre, Abro la boca en una O mayúscula reprimo y comprimo el grito.
Abro la boca en otra O grande, mayúscula, pujando, pujando por que nazca pronto, una palabra para atarte, para comprimirte en el choque oscuro y destructor de esta pequeña luna que se vuelve inmensa al recuerdo exacto de tus caderas.
Abro la boca en una O grande, mayúscula, para hacerme sombra y ocultar cansado, estas malditas ganas que me hacen mas evidente, mas patético.(Ma0599)
Abro la boca en una O mayúscula aúllo al fin, muerto de risa,
muerto de pena.(Ag0799)
Abro la boca en otra O grande, mayúscula, para decir te quiero, la cierro asustado, tu no me crees.(Ma2400)
Abro la boca en una O mayúscula, escucho con los ojos cerrados un BASTA, pero no basta. (Se1099)
Abro la boca en una O grande, mayúscula y brota la risa, el hastío. (Ju1000).