¡Vayanse a la mierda!
Desde el fondo es donde me siento a mirar pasar el mundo. Desde el fondo es donde me parapeto, oteo y escondo. En todo caso comienzo desde atrás, en mi final, con la ilusión de encontrar la génesis o por lo menos donde se corto la hebra.
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miércoles, agosto 19, 2015
lunes, octubre 24, 2011
Fabricante de mentiras.
Nito dice "CUANDOCOMENZAMOSAMAR" así de sopetón sin comas ni espacios.
Y a mi me asalta el éxtasis, la epifanía.
Entonces comprendo, rebobino años atrás; justo antes de cantar la canción que me atrapa, él balbuceaba "NOVIAREBELDE".
Y no es hasta ahora que caigo en la cuenta que la frase que me devano los sesos durante mis tiempos de ocio pretéritos, no es más que un dejo de lo que deje en ese ayer antiguo y lo peor es que su supuesta trascendencia no es otra cosa que ruido.
"NOVIAREBELDE" repite; repite porque yo lo quiero, sobre todo porque la frase tiene un dejo mágico de reencuentro con mi hebra, con la antigua semilla y la vieja señal, palabras que inventé cuando maquinaba esta letra indescifrable, incluso para mi; una letra que pretendía ocultar de los ojos de mi hermana estos escritos.
Nito ya no dice nada, solo canta en mi oreja una canción a fuego y yo me entretengo en buscar pedazos de mi, para armarme de lo vivido anteriormente.
Así que no es extraño que me vean pasear por los libros usados en busca de "Las aventuras de un fanfarrón" de Thacheray o comiendo melón con Quik o dibujando a Cachilupi con finales mas gratos.
No es extraño que me pilles hablando solo o simulando que escucho música mientras me escondo en mis gafas oscuras, ni que te hable a ti como si fueras otro ti a la que le dedico estas versos, sobre todo porque en realidad es un ti particular, que suena monocorde, a un tu total.
Todo esto con el publico afán de reencontrar donde se cortó o donde se quebró la historia histérica y de evocar la sublime ausencia del que me imita..
Y a mi me asalta el éxtasis, la epifanía.
Entonces comprendo, rebobino años atrás; justo antes de cantar la canción que me atrapa, él balbuceaba "NOVIAREBELDE".
Y no es hasta ahora que caigo en la cuenta que la frase que me devano los sesos durante mis tiempos de ocio pretéritos, no es más que un dejo de lo que deje en ese ayer antiguo y lo peor es que su supuesta trascendencia no es otra cosa que ruido.
"NOVIAREBELDE" repite; repite porque yo lo quiero, sobre todo porque la frase tiene un dejo mágico de reencuentro con mi hebra, con la antigua semilla y la vieja señal, palabras que inventé cuando maquinaba esta letra indescifrable, incluso para mi; una letra que pretendía ocultar de los ojos de mi hermana estos escritos.
Nito ya no dice nada, solo canta en mi oreja una canción a fuego y yo me entretengo en buscar pedazos de mi, para armarme de lo vivido anteriormente.
Así que no es extraño que me vean pasear por los libros usados en busca de "Las aventuras de un fanfarrón" de Thacheray o comiendo melón con Quik o dibujando a Cachilupi con finales mas gratos.
No es extraño que me pilles hablando solo o simulando que escucho música mientras me escondo en mis gafas oscuras, ni que te hable a ti como si fueras otro ti a la que le dedico estas versos, sobre todo porque en realidad es un ti particular, que suena monocorde, a un tu total.
Todo esto con el publico afán de reencontrar donde se cortó o donde se quebró la historia histérica y de evocar la sublime ausencia del que me imita..
jueves, agosto 04, 2011
Perdon
Te veo de reojo.
¿Cuantos años van? ¿dos?¿tres?.
Me digo que no los suficientes para perdonar.
Aprovechando el frenesí de la gente que se acerca a la linea amarilla, me pongo a tu lado.
Tu ni te das cuenta que soy el que te empuja al infatigable paso del carro.
Mientras me alejo, comienzan los gritos.
Al final te perdono y espero que tu también me perdones.
¿Cuantos años van? ¿dos?¿tres?.
Me digo que no los suficientes para perdonar.
Aprovechando el frenesí de la gente que se acerca a la linea amarilla, me pongo a tu lado.
Tu ni te das cuenta que soy el que te empuja al infatigable paso del carro.
Mientras me alejo, comienzan los gritos.
Al final te perdono y espero que tu también me perdones.
lunes, enero 04, 2010
sábado, septiembre 23, 2006
N P

Mi yo mismo se espanta su resto, dando pie a la no palabra, la no atención, transformándome sin querer y queriendo en antipalabra y antiatencion.
Una suerte de antipoesia contemplativa y aburrida de sonante cacofonia monofonica(palabras que dan vueltas en tu boca).
simplemente cruel por lo desbordante.
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