Porque prefiero que sea una lagrima la que me cae en la cara, mientras espero subir al vagón, una la lagrima en ves de sudor.
el metro llora, porque prefiero que sea una lagrima en ves de un escupitajo.
Desde el fondo es donde me siento a mirar pasar el mundo. Desde el fondo es donde me parapeto, oteo y escondo. En todo caso comienzo desde atrás, en mi final, con la ilusión de encontrar la génesis o por lo menos donde se corto la hebra.
Una pregunta y las señales de alarma se disparan,
Cuatro deudos.
Cuadrado yo y ella.
Somos un cuadrado al cuadrado.
Ella y yo en este vagón cuadrado.
Me mira y yo la miro y esa también me mira, nos miramos al cubo.
Me mira y me sonríe y yo la miro y le sonrío a ella que te mira y te sonríe;
entonces, nos miramos en circulo.
Somos un circulo en un triangulo dentro un cuadrado al cubo.
Somos carcajada y risa boba.
(Me acabo de arrepentir del titulo)
Veo todo ahora lejano.La no muerte de mi padre, el no sufrimiento, mi no guaches.
El no cáncer de la vero, que no es el cancerberos, ni mi no viudez cómoda.
Veo el trabajo inconcluso en mi y en la iglesia, desordenada y no vacía, mi no iglesia .
Veo que tengo una invitación confusa y droga con una niñita, no tan niñita.
Niña difusa y vívida, experimentada en nada sustancial.
Poseo un sueño con sabor a egoísmo insuficientemente listo.
Veo un duende gris, la verdad es lila, la verdad es un duende de un metro noventa.
La verdad, verdad, es que es una joven vestida de duende gris, lila mas bien.
Una jovencita que ni siquiera imagina que es un duende gris para mi.
¿Se puede conocer la edad de una persona por sus manos?
Hablemos de cicatrices:
Susana en la ventana,
Sueño, que juego a que sueño que juego, Me despierto en el sueño, soñando que despierto del sueño.
¿Soy yo, el que despierta o soy el que sueña que despierta?
O ¿soy, el que simplemente sueña, que sueña que se despierta?
Sueño que corro y empiezo a correr en el sueño que corro, que corro y que sueño que corro.
Juego a jugar con las palabras hasta emborracharlas.
Juego a que sueño, que sueño que juego, para marearlas, para ocultar el otro sentido que tienen,
como cuando me borro o cuando digo soñando ser,
“Para no ser lo que no quiero y soy”.
Juego y sueño que juego hasta quizás,
y con la esperanza de,
encontrar al niño, que soy y que fui, que duerme en algún lugar, mientras sueña mi vida.
Soy el grito desesperado del recién nacido, justo en el minuto de mi muerte.
Soy una eternidad sin tiempo, redundante, que siente que todo lo que pasa lo hace ubicuo.
Sueño que estoy despierto en el metro, mientras el mundo nos pasa sin dejar de avanzar.
Soy un recorte, soy el miedo auto referente, sin hablar de mi.
Soy el que sueña que no me importa.
En el metro sueño, que sueño que escucho una voz, que se desliga de mi accidente,
solo diciendo que no me accidente.
En Colon, donde “Tener presente que si me saco la cresta es mi responsabilidad”
y no la de un ITO, que no midió la separación del piso del anden y el tren.
Sueño que juegas conmigo a soñar este sueño que nos atañe y tiñe a los dos.
Sueño que simulo que sueño.
Mientras simulo soñar, tú juegas sin invitarme, porque piensas que duermo.
Ahora sueño que escucho la voz promocional de un fabricante de sueños en una canción.
El sonido oblicuo y tartamudo que me gusta tanto últimamente, solo sirve para con fundir mi sueño.
¿Soy yo el que escucha o es el sueño el que se apodera en
y de la realidad?
¿Soy la maquina que sueña?
¿Soy yo, el presente o solo el pasado en un recuerdo melancólico del ser que seré?
¿Mi Hoy es hoy, o es solo el sueño de un bebe aun no nato?
Sueño que despierto al fin del sueño que sueño.
Mabel camina.
Se que se llama Mabel, porque de reojo veo su ficha,
o quizá sea el nombre atrasado de otro deudo.
En todo caso no importa.
Camina mirando los bips, mirando su humanidad.
Auto contemplando la cercanía con Dios.
Mabel camina arrastrando las rueditas.

Anoche borrado, tres veces y borrado, sin sueño.
Borrado como esas cintas que uno ponía vez tras vez y al final lo único que se percibía,
era el sonido de la nada.
Borrado como el baile que una vez hicimos en tu casa vieja, medio en broma y en serio.
Borrado como el casi beso que nunca fue.
Un beso, que en mi cobardía, no estampe en tu boca trémula y tartamuda.
Decía que eran dos líneas y que me borraba,
pero eso fue anoche
y hoy, es hoy indeleble.
Borrado pregunto:
¿Tiras y estiras un lazo? ¿Un lazo, Kurushio?
¿Jugamos?
Jugamos, para aprender las reglas.
¿Sabias o no?
Porque ahora resulta que tu también, eras otra que no.
Que me achacan la culpa del no pecado.
A mi, que solo fui y soy un lobo estepario, que en el mejor momento de su vida se volvió vegetariano-monógamo-
Por eso me borro.
Sobre todo hoy que juego al interesante, queriendo ocultar a la bestia, me anulo.
Me borro de la ecuación, no para no quedar con números rojos,si no que estoy cansado y temo enamorar.

igual quema,
porque daba la impresión que en cualquier momento vendría y tes saltaría al cuello,
tes devoraría,
destrozaría tus preciosos tazones,
tes daba miedo,
porque tes miraba como si fueras cordero y lo eras.
Me peino y me arreglo, camino por
Llego a
No me siento en el piso del carro.
Algunos asesinan a mis amigos, asesinan a los hijos de mis amigos, asesinan a los hijos de los amigos de mis amigos.
Y Dios, no sé porque.
El, era hijo del amigo de mi amigo.
Hoy que sé, que a Rodrigo lo mataron,
quisiera encontrarlos
y por una vez ser yo el que rompe las reglas.
Ojala pudieras meterte dentro de mis ojos, para que vieras a la pequeña que desafía a su madre, con el juego de la lonchera. Ojala, la vieras mientras mueve sus pies que cuelgan del asiento, mientras simula que mira absorta una pegatina salo.
Toda ella es desafió a la madre que incomoda quiere manejarlo todo.
Ahora me mira temerosa, primero por que escribo en blanco sobre el fondo negro y segundo porque sospecha que yo escribo sobre su desafió, porque piensa que voy a acusarla.
¿Que es esto? ahora me contempla risueña, ahora se ríe de mi y conmigo.
Me da miedo mirarla, porque la madre inquisidora y ubicua queriendo todo control me miraría con desaprobacion.
¿Que edad tiene la pequeña princesa, unos 5 o 6 años?
Si pudieras meterte en mis ojos verias que la dejo y me bajo en estacion los orientales, sin orientales.
Si no se da cuenta que es la causa y no el efecto, ría.