sábado, julio 01, 2006

JUNIO, DOSMILSEIS:

Me peino y me arreglo, camino por la vereda con mis zapatos recién lustrados.

Espero al hombrecito verde para seguir, miro para los dos lados antes de cruzar.

Llego a la estación y pago todo mi pasaje.

No me siento en el piso del carro.

Pero algunos no respetan las reglas.

Algunos asesinan a mis amigos, asesinan a los hijos de mis amigos, asesinan a los hijos de los amigos de mis amigos.

A Rodrigo, lo mataron.

Y Dios, no sé porque.

El, era hijo del amigo de mi amigo.

Hoy que sé, que a Rodrigo lo mataron,

quisiera encontrarlos

y por una vez ser yo el que rompe las reglas.

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